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Inter FC, furiosa. Un Scudetto envenenado por el VAR y los árbitros. Thuram, en crisis; Chivu necesita a Lautaro. Conte disfruta del renacido De Bruyne y aplaza la decisión sobre su futuro. En la Juve, el futuro es Spalletti

de Luca Calamai

Es la misma historia de siempre. Árbitros y VAR, por desgracia, siguen siendo protagonistas en este campeonato. El riesgo, cada vez más real, es terminar entregando un Scudetto envenenado por dudas y polémicas. Esta vez es el Inter FC quien prende la mecha. Pudo haber penalti sobre Frattesi y la jugada que desembocó en el empate del Atalanta pudo haberse detenido por una falta sobre Dumfries. Marotta, dirigente experimentado, impuso el silencio de prensa para evitar que, además del daño, llegaran sanciones por un exceso de críticas públicas. Pero el problema ya es explosivo. Los árbitros no están tranquilos. Y el VAR, con su absurdo protocolo, solo alimenta los líos. Modificarlo sobre la marcha es imposible. Pero la próxima temporada algo tendrá que cambiar, siga Rocchi como designador o llegue Orsato.

El Inter FC tiene motivos para quejarse de Manganiello, pero también debe asumir que atraviesa un tramo complejo, que pone en riesgo un Scudetto que tenía encarrilado. Empecemos por la delantera. Pio Esposito es un talento formidable, mientras Thuram es un fantasma. Para este sprint final, Chivu necesita desesperadamente recuperar los golpes y, sobre todo, los goles de Lautaro. El argentino debería volver a estar disponible para el duelo del próximo domingo en el Franchi ante la ACF Fiorentina. La eliminación de la Champions y la derrota en el derbi han despojado de muchas certezas al conjunto interista.

Certezas que, partido a partido, va recuperando el SSC Napoli. Los partenopeos remontaron ante un combativo Lecce. La clasificación para la próxima Champions está a un paso. Y, una vez asegurado ese objetivo, llegará el cara a cara definitivo entre el presidente De Laurentiis y Conte: un paso clave para construir el Napoli de la próxima temporada, obligado a volver a pelear por el Scudetto y a ir más lejos en la máxima competición. Mientras, ante el Lecce, el SSC Napoli y la Serie A han redescubierto la magia de De Bruyne. Nivel altísimo.

Cerramos con la Juve, que se llevó tres puntos de oro en Udine. Ya está claro para todos que Spalletti marca la diferencia. Está intentando meter al conjunto bianconero en la Champions pese a no contar desde hace tiempo con un '9' puro. La directiva debe hacer todo lo posible para convencerle de renovar: contrato de tres años y tres fichajes top en el mercado estival sobre la mesa. La Juve no puede conformarse con participar. En su ADN está la obligación de ganar.


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