Furia de De Rossi, el VAR vuelve a estar en el punto de mira. La renovación de Yildiz ‘ata’ a Spalletti a la Juve. Ahora toca el contrato de Vlahovic. Totti, dos años aprendiendo con Ranieri
El VAR, una maldición. Más tensiones, más polémica en una Serie A sin paz en su relación con el estamento arbitral. Otro penalti que divide y no convence. El triunfo del SSC Napoli en Marassi llega con una decisión que vuelve a sentar en el banquillo de los acusados al designador arbitral Rocchi y a su equipo. “Escalofriante”, dijo De Rossi al final. Al Genoa CFC se le escurrió de las manos un empate que podía ser importante para el Grifón. Un punto puede ser decisivo para la permanencia en la Serie A. El rostro desencajado de De Rossi, campeón sobre el césped y deportista ejemplar, debería hacer reflexionar a todos. En cuanto al SSC Napoli, el equipo de Conte ganó con garra y corazón, rebelándose ante la mala fortuna y buscando hasta el final un triunfo que le mantiene en la pelea por el Scudetto.
La renovación de Kenan Yildiz, además de asegurar para la Juve a uno de los posibles futuros Balones de Oro, acerca a mister Spalletti a un largo futuro en bianconero. Luciano, el de Certaldo, antes de decidir qué hacer el próximo 30 de junio quería entender cuál era el verdadero proyecto deportivo de la criatura de la familia Agnelli. Spalletti sabe de sobra que la Juve no puede conformarse con participar; su ADN exige pelear siempre por el Scudetto y estar en condiciones de competir de verdad por la Champions. La renovación de Yildiz va en esa dirección. Digamos que es un arranque de proyecto fantástico. Pero, obviamente, hará falta más. Mucho más. Hará falta, por ejemplo, un nueve de verdad. Uno de treinta goles por temporada. Spalletti estaría encantado si la dirección bianconera lograra recomprar a Vlahovic. A Dusan le gusta. Como futbolista. Y también por el hambre de victorias que le arde por dentro. Difícil saber cómo acabará esta historia. Habrá que ver hasta qué punto la voluntad de Vlahovic pesará en la decisión final. Hasta hoy han decidido por él el extraño entorno que le acompaña: agentes, amigos, incluso figuras vinculadas al mundo político serbio. Spalletti espera. Ahora solo tiene en la cabeza asegurar la clasificación para la Champions también la próxima temporada. Ya le escuece haber caído en la Copa Italia, un torneo que creía poder ganar. En cualquier caso, con o sin Vlahovic, a la Juve le hará falta un goleador muy distinto a David.
Hoy vuelve la pelea por el Scudetto con el derbi Inter FC-AC Milan. Ahora mismo son las dos candidatas más creíbles al título. El Inter tiene la plantilla más poderosa del campeonato; el Milan no carga con el desgaste de las Copas. En el horizonte, dos compromisos nada sencillos. Quizá se la juegue más Allegri ante un Bologna FC sumido en una crisis interminable. Pero suele ser cuando el juego se pone duro cuando Vincenzo Italiano consigue sacar lo mejor de los suyos. El Inter, por su parte, visitará al Sassuolo del renacido Berardi, un futbolista que sabe cómo tumbar a las reinas del campeonato. ¿Y si todo acaba con dos empates?
Cierro con una reflexión sobre Totti y su posible regreso a la AS Roma. La gran incógnita es qué rol asignarle a Francesco. Seguro que puede ejercer de embajador del mundo giallorosso: le conocen en cada rincón del planeta y nadie mejor que él para emocionar hablando de la Roma. Yo le querría en un papel operativo, pero para tomar ese camino debería ir a la ‘escuela’ de Claudio Ranieri al menos dos años. ¿Tendrá Totti la humildad de aprender el oficio de un fuera de serie único como Claudio, el de Testaccio?