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El proyecto de Comolli está claro y puede cambiar el mercado de enero. El siguiente paso de la revolución, solo en verano. David, la gestión del club y de Spalletti: chapeau

de Marco Conterio

El pasado diciembre, en estas páginas contamos con claridad qué pensaba la Juventus de Jonathan David. Recuperamos, textualmente, aquellas líneas del editorial para partir de ahí y explicar que Damien Comolli y el club bianconero nunca han cambiado de idea. "La Juventus ya ha decidido quién será su ‘9’ de futuro: Jonathan David. Está llegando, paso a paso, actuación tras actuación. Un chico que ha necesitado, y aún necesita, adaptarse a nuestro fútbol, a nuestros ritmos, a la nueva ciudad y al entorno. Los números y la carrera del canadiense hablan claro: los rumores sobre una posible salida en enero fueron desmentidos de inmediato por el propio jugador, su entorno y la Juve. Damien Comolli confía firmemente en su elección: David es central en el proyecto que viene y Luciano Spalletti ahora también tendrá que tomar un camino claro y definitivo. ¿Seguir con el palo o pasar a la zanahoria? El canadiense tiene un carácter particular, ¿hasta cuándo soportará las broncas continuas del técnico de Certaldo? Llegará el momento en que, tras haberlo considerado el recambio de Dusan Vlahovic, Spalletti lo eleve definitivamente a titular. En el centro del proyecto."

Pues bien, ya estamos en la segunda fase de la gestión. Tras el palo, la zanahoria. El abrazo con todos los compañeros tras la asistencia, el gol y su actuación contra el Sassuolo es oficialmente el punto de inflexión de su etapa en la Juventus. Bien por Comolli y por la directiva por no aflojar; y chapó para Spalletti (vaya intuición apostar por él y darle las llaves del proyecto) por saber gestionar al futbolista y a la persona a la vez, del modo más oportuno. Es la foto perfecta del plan de Damien Comolli. Lo tiene todo en la cabeza, todo claro. Quiere ajustar todavía muchas cosas, porque ha tomado las riendas de un proyecto que no siente como propio. Hay jugadores que quiere sustituir, posiciones que ya ha identificado para potenciar y mejorar, y nombres que cambiar. Contratos que renovar. Costes que aligerar. Pero todo está ya dibujado. Por eso se ha tomado todo el tiempo necesario para colocar en el lugar adecuado a los hombres que, a su juicio, son perfectos para cada rol: primero François Modesto, luego Darren Burgess y después Marco Ottolini. Perfiles indispensables para la construcción de su Juventus.

La revolución, eso sí, puede esperar. ¿Tiene la Juventus urgencia por reforzar alguna línea ahora? No, según el club. No, según piensa Damien Comolli y según se desprende de las últimas conversaciones informales sobre el mercado y el proyecto bianconero. ¿Llegará un mediocentro? No necesariamente. Para la revolución hay tiempo. ¿Llegará un delantero o un extremo? La delantera está completa, según la Juve. No hay urgencia, aunque sí la sensación de que el frente ofensivo puede mejorar. Pero antes tendría que salir Dusan Vlahovic para tener el panorama claro (y, de paso, liberar una ficha altísima que dejaría de pesar en las arcas bianconeras). ¿Llegará un defensa? Puede ser. Pero tendría que salir un jugador, uno por otro. ¿Será Federico Gatti o Daniele Rugani? Tendrían que llegar ofertas, de momento inexistentes. Y lo mismo vale para el lateral izquierdo y el derecho.

La revolución de verdad llegará en verano. Podrían cambiar incluso los dos porteros. Un centrocampista top, titular indiscutible. Un defensa zurdo. Y luego un hombre para completar y reforzar también el frente de ataque. Y un extremo derecho. Habrá margen, habrá tiempo, y sobran ideas. Un plan que echó a andar ya el pasado verano: la visión y el proyecto de Damien Comolli llevan tiempo en marcha. Y no se van a torcer por las urgencias del momento en este enero ni por alguna semana complicada de un jugador al que considera una de sus estrellas.


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